Hay una realidad que muchas empresas desconocen o no han calculado del todo bien: contratar personas con discapacidad no solo es una obligación legal para las empresas de más de 50 trabajadores, sino que también trae consigo un abanico de ventajas económicas muy concretas.
Bonificaciones en las cuotas de la Seguridad Social, subvenciones directas por creación de empleo estable, deducciones en el Impuesto sobre Sociedades… Son beneficios que están ahí, pero que no siempre se solicitan por falta de información.
Esta guía recoge de forma clara y actualizada todas las ayudas disponibles en España para que, si tu empresa decide contratar directamente personas con discapacidad, lo haga con pleno conocimiento del ahorro que eso puede suponer. Porque reducir costes y hacer lo correcto no tienen por qué ser cosas distintas.
Bonificaciones en la Seguridad Social por contratar personas con discapacidad
La medida económica más directa e inmediata es la bonificación en la cuota empresarial de la Seguridad Social.

Se aplica automáticamente al registrar el contrato y tiene carácter permanente mientras dure la relación laboral. El importe varía según el tipo de discapacidad, el sexo y la edad del trabajador.
Para contratos indefinidos, los tramos principales son los siguientes:
- Discapacidad general (igual o superior al 33%): 4.500 €/año para hombres y 5.350 €/año para mujeres.
- Discapacidad severa (igual o superior al 65%, o con parálisis cerebral, enfermedad mental o discapacidad intelectual superior al 33%): 5.100 €/año para hombres y 5.950 €/año para mujeres.
- Discapacidad severa en mayores de 45 años: hasta 5.700 €/año para hombres y 6.300 €/año para mujeres.
Para los contratos temporales, las bonificaciones son menores pero también relevantes: entre 3.500 y 4.100 €/año según perfil.
Para una empresa que incorpora tres personas con discapacidad indefinidamente, el ahorro acumulado anual puede situarse entre los 13.500 y los 18.900 euros. Una cifra que, sola, ya justifica el análisis.
Subvención directa por contratación indefinida a jornada completa
Además de las bonificaciones en Seguridad Social, existe una subvención directa de 3.907 euros por cada contrato indefinido a tiempo completo que se formalice con una persona con discapacidad (o la parte proporcional si la jornada es parcial).
Esta ayuda la gestiona el SEPE o el organismo de empleo autonómico correspondiente, el SOC en Cataluña, LANBIDE en el País Vasco, el SEPE en otros territorios.

Un punto importante: esta subvención es compatible con las bonificaciones en Seguridad Social. Es decir, la empresa puede beneficiarse de ambas por el mismo trabajador.
La solicitud debe presentarse dentro del plazo establecido por el organismo correspondiente, habitualmente en el mes siguiente a la firma del contrato.
Ayudas para la adaptación del puesto de trabajo
Incorporar a una persona con discapacidad a veces implica realizar ajustes en el entorno laboral: modificar mobiliario, instalar software específico, eliminar barreras arquitectónicas, etcétera.
Para cubrir estos costes, existen subvenciones para la adaptación del puesto de trabajo de hasta 901,52 euros por puesto adaptado, aunque este importe puede ser superior en casos vinculados a la eliminación de barreras físicas.
Estas ayudas están diseñadas precisamente para que el coste de los ajustes necesarios no sea un freno a la hora de tomar la decisión.
Si quieres saber qué implica este proceso en la práctica, en nuestro artículo sobre cómo adaptar un puesto de trabajo para una persona con discapacidad encontrarás una guía detallada con los pasos a seguir.
Deducciones fiscales en el Impuesto sobre Sociedades
Las empresas que tributan por el Impuesto sobre Sociedades tienen acceso a deducciones adicionales si incrementan el promedio de su plantilla de trabajadores con discapacidad contratados de forma indefinida respecto al ejercicio anterior:
- 9.000 euros de deducción por cada persona con discapacidad igual o superior al 33% e inferior al 65%.
- 12.000 euros de deducción por cada persona con discapacidad igual o superior al 65%.

Estas cifras se aplican directamente sobre la cuota íntegra del impuesto, lo que las convierte en un ahorro fiscal muy relevante, especialmente para empresas medianas y grandes con capacidad de aumentar plantilla cada año.
Cómo solicitar estas ayudas
Aquí es donde muchas empresas se pierden. La buena noticia es que el proceso no es tan complicado:
- Las bonificaciones en Seguridad Social se aplican automáticamente al registrar el contrato en el SEPE y gestionar las cotizaciones a través de la Tesorería General de la Seguridad Social. Con el contrato registrado y el certificado de discapacidad del trabajador, el sistema aplica la bonificación sin trámites adicionales.
- Las subvenciones directas sí requieren una solicitud expresa ante el servicio de empleo autonómico, dentro del plazo fijado. La documentación necesaria incluye el contrato, el certificado de discapacidad y los datos de cotización del trabajador.
- Las deducciones fiscales se aplican al presentar la declaración del Impuesto sobre Sociedades, en el apartado correspondiente a deducciones por creación de empleo.
¿Estas ayudas son compatibles con las medidas alternativas LGD?
Esta es una pregunta habitual. La respuesta es clara: las bonificaciones y subvenciones descritas en esta guía aplican únicamente cuando la empresa contrata directamente a personas con discapacidad.
Las medidas alternativas, como contratar con un Centro Especial de Empleo o realizar donaciones, son un mecanismo distinto, para cuando la contratación directa no es posible, y no generan estas bonificaciones.
Lo que sí pueden hacer las empresas es combinar ambas estrategias: contratar directamente a algunas personas con discapacidad, aprovechando las ayudas, y cubrir la cuota restante mediante las medidas alternativas.
Si necesitas saber a cuántos trabajadores con discapacidad está obligada tu empresa, consulta nuestra guía sobre cómo calcular la cuota de discapacidad en una empresa.

Contratar personas con discapacidad tiene un retorno que va más allá del económico. La diversidad en los equipos mejora la creatividad, el compromiso y la imagen de la empresa.
Los beneficios de contratar personas con discapacidad para las empresas incluyen también un impacto real en la responsabilidad social corporativa y en la reputación de la organización.
Y el ahorro en costes laborales que hemos visto en esta guía no hace sino reforzar ese argumento.
En Blaunet Integra podemos orientarte tanto si quieres contratar directamente como si necesitas explorar otras vías para cumplir con la LGD.
Contacta con nosotros y analizamos contigo la opción que mejor encaja con tu empresa.
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